La pérdida de cabello
es un problema que puede tener causas y consecuencias que van más allá de lo estético. Si bien es cierto que muchas veces este padecimiento se presenta debido a causas hereditarias, la realidad es que existen otros factores que pueden desatarlo.

El estrés es un problema de salud que afecta prácticamente a todo el organismo. Naturalmente se puede expresar también en el cabello, provocando su pérdida. De hecho, a este tipo de padecimiento se le conoce como efluvio telógeno y se caracteriza por la caída de mechones enteros de pelo.

Otro de los principales factores que pueden provocar la pérdida de cabello es la aparición de hongos capilares, los cuales además provocan la aparición de zonas escamosas en el cuero cabelludo. Este tipo de patógenos tiene un impacto directo en las fibras del cabello, lo que provoca su debilidad y posterior caída.

Incluso los cambios hormonales pueden llegar a causar la pérdida de cabello; sin embargo, en cualquiera de los casos antes mencionado es fundamental recurrir a un especialista para que pueda brindarle al paciente una solución a la medida del problema que está presentando.